Manual de marketing online para pobres

Para nadie es un secreto que cuando se cuenta con los fondos suficientes como para pagar una buena campaña de adsense o en algún otro sitio, conseguir visitantes para un sitio o clientes para un negocio online, es algo trivial, tú sólo tienes que pagar. Pero en muchos casos, algunos somos emprendedores que no contamos con dichos fondos, no tenemos o no podemos pagar una costosa campaña de marketing, pero aún así queremos sacar nuestro negocio adelante. Mi experiencia me ha demostrado que es posible, incluso con la misma efectividad que si pagáramos por ello, pero sin lugar a dudas tenemos que trabajar en base a lograrlo, es por ello que me he decidido a escribir este “manual” para aquellos que quieran intentarlo por sí mismos.

1) El producto: Muchos piensan que conseguir visitas para un sitio web es algo sumamente difícil, nada más lejos de la realidad, de hecho es prácticamente trivial (si te esfuerzas un poquito claro), el problema no está en conseguir visitas, el problema está en que una vez que estas lleguen a tu sitio, les resulte interesante lo que ofreces, y los motive a permanecer en el (comprar, suscribirse, etc.) y probablemente a contárselo a alguien más, lo cual representará más visitas para tu sitio. Aquí es donde entra a jugar su papel el producto, el producto es lo que tienes para ofrecer, ya sea un producto como tal, o un servicio, lo que sea que tengas para ofrecer, y la forma en que lo ofrezcas es lo que va a determinar el éxito o fracaso de tu idea. Puedes tener 1 millón de visitas en un mes, que si no les interesa lo que tienes para ofrecer, ya sea porque no lo encuentran útil, o no les has hecho ver realmente que es lo que ofreces, esto implicará que el próximo mes no tendrás ni la mitad de las visitas. Estadísticamente se considera que un cliente al cual le guste tu producto, atraerá como mínimo otros 3 clientes, así que saca cuentas, sin embargo cuando a un cliente no le gusta tu producto alejará alrededor de 20 clientes. Por tanto tu objetivo fundamental es lograr ofrecer un producto (servicio) de calidad, que atraiga a los potenciales clientes, y que los interese lo suficiente como para volver y recomendarlo a otros. Puedo garantizar que es así como funciona, de hecho, gracias a esto, el llamado marketing de boca a boca, es que a mí no me falta el trabajo. Te recomiendo que consideres si a ti te resulta interesante tu producto, al igual que a tus amigos y familiares, si a ti no te resulta interesante o a tus amigos y familiares tampoco, entonces es poco probable que le interese a alguien más.

2) La ubicación: Como estamos hablando de marketing online, está claro que nuestro producto o servicio estará ubicado en una página Web, ahora es donde entran en escena los aspectos técnicos. La correcta confección de tu sitio será un factor clave en el éxito, ya que gran parte del tráfico de las páginas Web llega a través de los buscadores. No pretendas que te vaya a dar una guía para colocarte en un mes dentro de los 10 primeros resultados de Google, eso es prácticamente imposible. La correcta redacción de los contenidos del sitio Web, el correcto empleo de las palabras claves, el empleo de sinónimos para evitar la repetición innecesaria de palabras, son factores claves a la hora de redactar el contenido del sitio. Hay muchos más aspectos a tomar en cuenta desde el punto de vista técnico, de hecho, esto es todo una profesión que se denomina SEO (Search Engine Optimization), pero como este no es un artículo técnico, no pienso profundizar en el tema, no obstante si a alguien le interesa con gusto le daré indicaciones. Hay muchas herramientas por ahí gratuitas que nos pueden ayudar con esto, también si utilizas algún tipo de CMS generalmente estos traen herramientas para ello. Resumiendo, no es sólo tener un buen producto, sino también saberlo colocar de la forma adecuada en la Web.

3) El precio: Cuando hablo de precio no hablo necesariamente de dinero, me refiero más bien a lo que cuesta a los clientes tu producto o servicio, por ejemplo, si me tengo que registrar en la página, el precio a pagar serían mis datos personales, y el mayor o menor precio estará determinado por la cantidad de datos que debo proporcionar, esto no es del todo así, pero es para tener una idea. El precio es un factor esencial, y hay que analizarlo cuidadosamente, hay tres variantes para el precio. La primera es cobrar más barato que la competencia, lo cual puede ser bueno o malo por el aquello de que “lo barato sale caro”, por lo que algo más barato que todo lo demás, suele levantar sospechas. Otra variante es cobrar lo mismo que la media, o sea más o menos lo mismo que lo que cobran los demás, esto puede ser bueno y malo también, ya que a la vez que te hace competitivo, te pone en desventaja con los que llevan más tiempo en el negocio. Por último está la opción de cobrar más caro que la media, lo cual igualmente tiene sus ventajas y desventajas, pero bueno, ya esto lo dejo para que lo analicen ustedes. El precio generalmente es algo sobre lo cual no se puede generalizar y valga la redundancia, por lo que debe ser analizado en cada caso en particular. Sólo un consejo, los internautas por lo general no se sienten a gusto cuando tienen que dar mucha información personal para registrarse en una página.

4) La promoción: Finalmente entra a jugar su papel la promoción, que sin lugar a dudas es uno de los actores más importantes en todo el proceso, pero sin un equilibrio con respecto a todos los demás, sería inútil. Esta tal vez es la parte más fácil dado que en internet existen infinidad de lugares donde puedes promover tus sitios. Por ejemplo, una estrategia que a mí me ha dado resultado ha sido buscar los foros más visitados relacionados con el producto que trato de promover, luego posteo en dichos foros una entrada promoviendo mi producto. También puedes escribir un artículo al respecto y enviarlo a menéame u otros sitios donde pueda ser accesible para una cantidad considerable de usuarios. La idea es que es poco probable que tu sitio esté entre los 10 primeros resultados de google, pero si logras que se haga referencia a tu sitio en uno de los que aparecen entre los 10 primeros, habrás logrado tu objetivo. La forma en que promocionas tu producto es de suma importancia, técnicas como el spam, o el flooding son poco recomendables, igualmente si vas a postear en foros trata de hacerlo en las categorías que se ajusten a lo que ofreces, de forma que sea de interés para quienes lo lean. Los servicios de intercambio de enlaces tampoco son muy recomendables, ya que generalmente tus enlaces van a parar a sitios que no tienen nada que ver con tu producto, y por lo tanto las visitas que genere es probable que no les interese lo que ofreces. En fin, que la idea es divulgarlo pero de una forma adecuada.

Teniendo en cuenta estos cuatro elementos se puede llevar a cabo con éxito cualquier sitio en internet, desde un blog hasta una tienda, la cuestión está en proponérselo y trabajar en base a ello. Mi experiencia me ha demostrado que si se pone empeño se pueden lograr cosas impensables. Este pequeño manual, como ya dije, es basado en mi experiencia personal, y en conceptos de marketing como las famosas cuatro P (Product, Price, Placement y Promotion). Espero que a alguien le sea útil. No quise profundizar en ninguno de los aspectos porque si no esto se convertiría en un libro, pero siéntanse libres de preguntar y aportar sus ideas.

Cuando las ideas se quedan en el tintero

Leyendo las noticias sobre el surgimiento de nuevas startup, me viene a la memoria el comentario que me hizo un compañero de la facultad cuando debatíamos acerca de varios temas, y no recuerdo bien quien mencionó que Bill Gates se había hecho millonario porque es un genio de los negocios, a lo que mi amigo contestó ” porque es un genio de los negocios y porque no nació en (Corea del norte, Afganistan, Iraq, Cuba… etc)”. La moraleja que saqué de su comentario es que tal vez puedas ser un genio, o tener la más genial de las ideas, y nunca llegar a nada en la vida, o simplemente que tus ideas se queden en el tintero por x o por y.

Hoy me pongo a pensar cuantas veces no se nos ha ocurrido algo sencillamente innovador ó que podría resultar muy útil para cientos de personas, y al final, nunca lo llevamos a cabo. Una de las principales razones que lleva a las personas a desistir de una idea es el simple hecho de que ya a alguien se le ha ocurrido antes. Más de una vez a mi me ha pasado que he pensado haber descubierto la gallina de los huevos de oro, y cuando hago una simple búsqueda en Google descubro que mi idea no es para nada novedosa. Otra razón que nos lleva a desistir es no contar con las condiciones (económicas, familiares, laborales, políticas, etc…) para llevar a cabo nuestra idea, o simplemente pensamos que nuestra idea no pasa de la ciencia ficción. Recuerdo una vez que tuve que preparar una ponencia sobre cómo la Web cambiaría nuestras vidas, y entre las ideas que mencioné estaban las de máquinas inteligentes, por ejemplo, un espejo que te dice que ropa debes usar, luego de comunicarse con los sitios sobre moda más importantes en la Web, y determinar las tendencias actuales, ó el refrigerador que realiza un pedido al super cuando determina que necesitas huevos frescos. Más de uno quedó atónito con mis ideas, mientras otros no hacían más que reírse asumiendo que lo que yo mencionaba no era más que una forma de entretenerlos con historias fantásticas. Unas semanas después quien quedó atónito fui yo al leer un artículo en el que decía que Microsoft, o Nokia, no recuerdo bien, estaban trabajando en prototipos de máquinas inteligentes, algunas parecidas a las que había mencionado yo.

Ahora me pregunto, ¿Si cada uno de nosotros se decidiera a llevar a cabo cada una de nuestras ideas, cuantos triunfaríamos?, seguramente muchos, otros seguramente fracasaríamos también. ¿Pero entonces donde quedarían las razones que nos llevan a desistir de las ideas?, bueno, sin lugar a dudas hay algunas sobre las que no puedes hacer nada al respecto, al menos en el corto plazo (política, familia, etc), pero hay otras que sí puedes cambiar. Recuerdo que una vez leí algo como “No necesitas inventar algo nuevo para triunfar, con encontrar algo que existe, pero que podría funcionar mejor es suficiente”, créanme, esa frase cambió mi forma de pensar para siempre. Si no creen que eso sea cierto, pregúntenle a los de Google, Menéame, Youtube, etc.

 

La vida me ha enseñado que no tiene sentido vivirla si no tienes algo por qué luchar, y que mejor que nuestras ideas y proyectos por los que luchar. No quiero que nadie vaya a pensar que porque ahora decidamos dedicarnos a algo, o desarrollar algo que tengamos en mente, y ponerle ganas vamos a triunfar, eso ni yo ni nadie te lo puede garantizar; lo que si te garantizo es que si le pones ganas y al menos lo intentas nunca vas a tener que decir “Joder, y pensar que eso se me había ocurrido a mi hace x años”. Yo digo como dijo un sabio una vez (tampoco recuerdo quien es, jejeje, soy malo con los nombres) “Se que tal vez nunca alcance la estrella, pero pienso morir intentándolo”.

Espero por sus comentarios, y si se embullan compartan sus ideas, o anécdotas, quien sabe y tal vez de esto surja algo. Ojalá que este artículo ayude a que algunas buenas ideas no se sigan quedando en el tintero.

¿Te gusta porque es libre o porque es gratis?

Cansado estoy de todos los días ver como salen personas defendiendo el software libre, criticando a Microsoft y a cuanta empresa no respalde el “software libre”, hace un par de días en un periódico de mi país, salió un inmenso artículo venerando un “nuevo sistema operativo”, “ideado por uno de los estudiantes de una universidad de aquí”, para no hacer el cuento largo, dicho sistema operativo no era más que una nueva distribución de Linux, si, le cambió el nombre, y dos o tres labels a una de las distribuciones existentes, y ya la prensa dice que ideó un nuevo sistema operativo. En fin, además de evidenciar la incultura del autor de dicho artículo, al menos en lo que a sistemas operativos se refiere, eso me demostró una vez más que una gran parte de los defensores del “software libre”, no saben realmente de lo que están hablando.

Ahora te preguntarás, ¿Por qué siempre pone software libre entre comillas?, sencillo, porque a la mayoría de los que lo defienden, no les interesa que sea libre, es más, probablemente no saben ni lo que quiere decir eso, a ellos lo que les interesa es que sea gratis. Dejo exentos de estos comentarios a los que realmente defienden la causa noble detrás de la idea, y realmente los respeto, pero, seamos realistas, el software libre, a la larga o a la corta termina siendo gratis, de hecho así está en la licencia GPL, la única obligación que tienes es la de brindar el código fuente, y decir quien lo hizo, pero nadie te dice que aunque lo hayas comprado, no puedas cambiarlo y regalarlo.

Yo pienso que toda esta idea, al final no ha sido más que un complot de los grandes medios y las grandes empresas, para tener cientos de personas programando para ellos de gratis. Ya sé que eso suena utópico, y es verdad, es más, realmente no lo pienso, pero lo que si pienso es que los desarrolladores de software libre, han caído de una forma u otra en una trampa, porque al final, quienes salen perjudicados son quienes lo hacen. El asunto está, en que cada vez que alguien habla de que si tal software debería ser libre, de que si Microsoft es el diablo porque no comparte su código fuente, yo me pregunto ¿Y si tengo que darte el código de todo lo que hago, quien me garantiza que después tu no regales mi software?, o mejor, ¿Si tengo que regalarte lo que hago, entonces quien paga mis cuentas, y mis años de estudios e investigación?, pues así es, nadie los va a pagar, probablemente moriré de hambre, mientras miles de personas usan herramientas hechas por mí.

Y no me vengan con eso de que el software libre no es gratis y que se puede hacer dinero con él, jejejej, eso suena bonito, pero en el fondo sabes, que si no trabajas para una gran empresa, o tu proyecto es lo suficientemente importante como para que lo usen miles de personas y te paguen por soporte, entonces probablemente morirás de hambre. A mi particularmente me molesta por el hecho de que cada vez más se cierra el mercado para nosotros los desarrolladores, por ejemplo, unos años atrás, si querías una página web, pues tenías que pagarle a un diseñador para que te la hiciera, y luego un programador para que le pusiera funcionalidad, hoy sencillamente instalas Joomla, drupal, worpress, o cualquier otro CMS de esos que existen por ahí y listo, tú tienes tu página Web, y hay un programador que no come hoy.

Muchos se defienden diciendo que tú tienes que saber lo que hace el software, para ser libre realmente, y es por eso que necesitan el código fuente, y yo les respondo como respondió uno de mis profesores de la facultad cuando le hicieron el mismo comentario “Cuando compras un coche, tu no le pides los planos del motor al fabricante, incluso sabiendo que si algo funciona mal te puede costar la vida”. De hecho, para que querrías tu el código fuente si no para saber cómo se hace algo, algo que tal vez a quien lo hizo le costó varios años de investigación y trabajo, algo que tu coges así de fácil y haces con él lo que quieras, incluso venderle una página Web a alguien, con miles de funcionalidades, y cobrar unos cuantos miles, cuando lo que hiciste fue instalarle Joomla, y no les diste ni un centavo a quienes lo hicieron.

Para no extender esto, yo pienso, y es mi criterio muy particular, que lo que debe ser libre es la información y no el conocimiento, yo puedo enseñarte a programar, pero no te puedo regalar mi software. Los verdaderos profesionales tenemos que vivir de nuestros códigos, porque es lo único que sabemos hacer bien, y es para lo que hemos estudiado tanto, y como dijera otro de mis profesores “Esa idea de regalar códigos es muy bonita cuando uno es estudiante, o se dedica a otra cosa o simplemente no necesita más dinero porque tiene suficiente, pero cuando programar es lo único que sabes hacer, y tienes una familia que mantener, más te vale que puedas obtener algo por tus códigos”. Y si no concuerdas conmigo, entonces tampoco estarás de acuerdo con que los cantantes cobren por cantar, o los autores por sus canciones, o los escritores por sus libros, y si no tengo razón, convénceme de lo contrario, demuéstrame que regalando mis códigos puedo pagar mis cuentas, así como los cantantes, los autores y los escritores.

Espero sus comentarios.